laflakka posted on March 25, 2009 02:35
Lo que comenzó como un brote días atrás se ha complicado de manera sustancial y esta mañana la Secretaría de Salud admitió que el país está bajo una epidemia de la enfermedad, que afecta en especial a los menores.
Acorde con estadísticas oficiosas, alrededor de 80 mil personas han visitado los hospitales públicos y privados aquejados por vómitos y diarreas, aunque en algunos casos se trata de enfermos con parasitosis.
Hasta el momento, no existen cifras exactas de los afectados, pero se sabe que la mayoría de pacientes son tratados con carácter ambulatorio, acorde con testimonios de allegados de los enfermos publicados en la prensa.
El virus de esa dolencia está latente en el país, pero aumenta su actividad al comienzo de la primavera, favorecido por las malas condiciones sanitarias y ambientales prevalecientes, dijo Cristina Nogueira, delegada de la OPS en Dominicana.
De su parte, un portavoz de la Secretaría (ministerio) de Salud anunció que las delegaciones de esa entidad realizarán una campaña educativa y exhortó a la población a adoptar medidas especiales de aseo.
Añadió que ese tipo de enfermedad es habitual en esta época del año, pero admitió que en esta ocasión el número de pacientes supera los registrados en 2008.
También indicó que los enfermos no deben automedicarse y que la enfermedad desaparecerá con el paso de los días.
La epidemia adquiere un ribete político debido a que para mañana el Colegio Médico Dominicano (CMD) tiene convocada una marcha sobre el Palacio Nacional de los galenos empleados en el servicio público de salud en demanda de alza salarial y mejoras laborales.
En las dos semanas anteriores el CMD decretó y logró el acatamiento de sendas huelgas generales, una de 24 horas y otra de 48 y advirtió que incrementará sus presiones ante la reticencia del gobierno en satisfacer sus reclamos.
El anuncio de la epidemia pone a los médicos públicos en situación comprometida pues, por paradójico que parezca, aunque los ciudadanos como tal entienden sus demandas, como pacientes se quejan cuando suspenden el servicio.
Sectores influyentes, incluida la poderosa iglesia católica, han llamado a los médicos a la ponderación y manifestado su rechazo a movimientos que perjudiquen la atención a la población.almomento.com