La policía anda a la caza conductores que hablan o envían mensajes de texto al volante.
Una campaña especial para sancionar a los infractores está en efecto hasta la medianoche.
Los conductores que sean sorprendidos usando el teléfono sin un dispositivo de manos libres deberán pagar $130 dólares.
Dos enérgicas campañas similares el año pasado produjeron más de 16.000 multas.