
El alcohol se sube a la cabeza. Investigadores de la Universidad de Heidelberg (Alemania) han comprobado con qué rapidez lo hace y han llegado a la conclusión de que sólo seis minutos después de haber tomado una cantidad de alcohol equivalente a tres vasos de cerveza o dos de vino -lo que supone un tasa de alcohol en sangre del 0,5 o el 0,6- ya se producen cambios en las células cerebrales. Asi lo han observado mediante el uso de espectroscopia por resonancia magnética.
Los datos disponibles hasta ahora provenían excusivamente de ensayos en animales.
Los resultados, que se publican en la revista
Journal of Cerebral Blood Flow and Metabolism, dicen que el cerebro reacciona rápidamente al alcohol. «Nuestro estudio proporciona evidencia de la utilización de energía alternativa en relación a la ingestión de alcohol. Por ejemplo, el cerebro utiliza un derivado del alcohol en lugar de la glucosa para su necesidad de energía», explica el doctor Armin Biller, del departamento de Neurorradiología en Heidelberg. De esta forma el efecto nocivo se produce con rapidez. .elbachatazo.net